CIUDAD DE MÉXICO.– (23 de junio de 2026) – Con la clasificación en la mano y el liderato del Grupo F asegurado, la Selección Mexicana se reporta lista para cerrar la primera etapa de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ cuando enfrente a la República Checa sobre la mítica cancha del Estadio Azteca.
Sin embargo, más allá del panorama deportivo, la conferencia de prensa previa estuvo marcada por el sello característico de Javier Aguirre, quien cortó de tajo los rumores sobre una posible alineación de Guillermo Ochoa por mera cortesía.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre si la trayectoria de “Memo” merecía minutos en la cancha a manera de reconocimiento, aprovechando el escenario relajado de la clasificación, el “Vasco” fue contundente y fiel a la mística que ha implementado en su tercera gestión al frente del Tricolor.
“Yo lo dije siempre desde que volví: no iba a regalar nada. Los 26 que están aquí son por merecimientos propios… Yo estoy para tratar de que mis jugadores entrenen bien, se coordinen bien, jueguen bien al fútbol y ganen partidos. No estoy para dar homenajes”.
Cero excesos de confianza ante la altura de Chequia
A pesar de haber ganado los dos primeros compromisos de la fase de grupos, Aguirre reconoció que el equipo no ha alcanzado la regularidad deseada durante los 90 minutos y se mostró sumamente escrupuloso con el tema de la soberbia.
- El rival en turno: El estratega nacional advirtió sobre el tremendo poderío físico del cuadro checo, destacando que es la cuarta o quinta selección con el promedio de estatura más alto del torneo. No obstante, matizó que también saben jugar con el balón a ras de pasto.
- La estrategia defensiva: Para contrarrestar los casi dos metros de estatura de los centrales europeos, el timonel azteca enfatizó que la clave estará en la anticipación, no ceder tiros de esquina ni faltas innecesarias, y estar muy atentos a las segundas jugadas.
- El carrusel de minutos: Hasta el momento, México ha utilizado a 22 de sus 26 futbolistas disponibles. Aguirre confirmó que recupera a César Montes tras cumplir su sanción, pero adelantó que cuidará de manera especial a Brian García, quien cuenta con una tarjeta amarilla y corre el riesgo de perderse el inicio de la ronda de eliminación directa.
El Azteca, el búnker de la ilusión nacional
Uno de los puntos más emotivos de la comparecencia fue el análisis del entorno que se vive en el país. El “Vasco” recordó con nostalgia su infancia en las aulas del Colegio Tepeyac y reconoció el impacto de ver las calles del país repletas, evocando las históricas postales del Ángel de la Independencia tras el triunfo frente a Corea.
“Estar en mi país, en el Mundial, es algo muy emotivo y un orgullo… El calor de la gente aquí es un handicap a favor. Nosotros intentamos representar dignamente a nuestro país y darle una alegría a nuestro pueblo mexicano, pero lo hacemos con mucha naturalidad, sabiendo que en la cancha nos tenemos que dejar la piel”.
Con la confirmación de que el liderato del grupo le permitirá a México mantenerse jugando en su territorio durante las siguientes instancias, el combinado nacional buscará firmar el paso perfecto en lo que promete ser otra noche histórica en el Coloso de Santa Úrsula.
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