Sin perder, se perdió. En apariencia, un empate de visita no es malo, se considera hasta bueno, pero por cuestión de reglamento tiene el valor negativo. Ciertamente, el marcador no es malo, lo malo es que administrativamente, en la liguilla, el empate favorece al mejor colocado en la tabla de clasificación en el torneo regular.
De esta forma, Mineros se despide de la competencia deportiva al empatar a dos goles en la semifinal frente al equipo jalisciense. En el encuentro de ida empate a un gol y en el de vuelta el mismo resultado, para un global de dos por dos.
Lamentablemente, Mineros al ocupar la sexta casilla al final del torneo, queda fuera por esa condición administrativa, la cual se dio a conocer antes del inicio del torneo y que se aplica desde hace varios campeonatos. Por eso la importancia de ocupar un mejor lugar al término del torneo.
En casa el partido fue parejo peleado, con predominio alterno pero un descuido defensivo permitió el empate con anotaciones de Mauro Pérez al minuto 43 de la primera parte y de Amaury Escoto al 70. Los dos goles sobre marca defensiva, lo que les da una anotación compleja.
En el segundo encuentro, se dio el mismo marcador, aunque la anotación zacatecana corrió a cargo de José Ávila, que aprovechó a la perfección un tiro que botó en el poste y de ahí lo mandó a las redes. De parte del Tepatitlán vino la respuesta por conducto de Escoto que se convirtió en el verdugo de los zacatecanos.

Escoto se convirtió en el héroe de su equipo en la serie al conseguir las dos anotaciones, dándole el pase a la gran final. La primera anotación en el Carlos Vega fue entre dos ofensivos contra cinco defensores para empatar a uno en jugada por el lado derecho.
En el segundo encuentro, la jugada del empate se dio de manera muy similar, aunque la llegada fue por el lado izquierdo y con las mismas fallas de los defensores: tres sobre Escoto y sin oposición remató completamente solo para emparejar el marcador y con ello el empate en el partido.
Mucho hay que trabajar sobre este tipo de falla defensiva, pues fueron dos errores similares que dejan con ello al equipo fuera de la aspiración. Del propio equipo y el anhelo de la afición. Afición que poco a poco está creciendo y aspira a una satisfacción deportiva.
En fin, termina la competencia para Mineros y ahora a descansar para preparar el siguiente torneo. En tanto, Tepatitlán y la Jaiba Brava a disputar la gran final. Jugándose el primer partido en Tampico y el segundo en el “Tepa” Gómez.
Pero mientras el balón se pone a rodar nuevamente, nosotros aquí seguimos…Deportivamente.
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