Vicente Zarazúa, leyenda del tenis, falleció el viernes por la noche y deja un gran legado para el deporte en México
CIUDAD DE MÉXICO.- CIUDAD DE MÉXICO – La raqueta mexicana está de luto. Con profunda tristeza, el mundo del deporte blanco nacional e internacional despide a una de sus figuras más emblemáticas: Vicente Zarazúa Loyola, quien falleció este viernes 14 de noviembre de 2025 en la Ciudad de México a la edad de 81 años.
Zarazúa no solo fue un destacado tenista de las décadas de 1960 y 1970, sino un embajador del tenis mexicano y el único deportista nacional en la historia en colgarse dos medallas de oro en una misma justa olímpica en la disciplina, un hito que cimentó su estatus como una leyenda indiscutible.
La noticia de su deceso ha resonado profundamente en la comunidad deportiva, evocando recuerdos de una era dorada del tenis azteca, marcada por nombres como el inmortal Rafael Osuna y el propio Zarazúa, quienes juntos formaron una pareja de dobles letal y que se coronaron en la exhibición histórica de los Juegos Olímpicos de México 1968. Su partida deja un vacío inmenso, pero su legado como competidor, formador y, más tarde, como carismático cronista deportivo, perdurará en la memoria colectiva.
El Héroe de 1968: Un Doblete Histórico en Casa
Para entender la magnitud de Vicente Zarazúa, es imperativo situarse en 1968. El tenis, que había estado ausente del programa olímpico oficial por más de cuatro décadas, regresó como deporte de exhibición y demostración en la Ciudad de México. Zarazúa se convirtió en el rostro de la delegación local, entregando una actuación que fue sencillamente épica.
El primer gran triunfo llegó en la modalidad de Dobles Masculino. Haciendo pareja con su gran amigo y el número uno mexicano, Rafael “El Oso” Osuna, la dupla demostró una sincronización perfecta. En una final que se recuerda por la tensión y el apoyo fervoroso del público local, Zarazúa y Osuna se llevaron el oro, consolidando una de las sociedades más exitosas en la historia del tenis mexicano.
Este triunfo, aunque no cuenta oficialmente en el medallero histórico de los Juegos (al ser un evento de demostración), es considerado por el deporte nacional como una de sus gestas más preciadas.
Pero Zarazúa no se detuvo ahí. Días después, volvió a subir a lo más alto del podio. En la categoría de Dobles Mixtos, formó mancuerna con la talentosa Lourdes Góngora, y juntos repitieron la hazaña: una segunda medalla de oro para el anfitrión.
Este doblete dorado —dos oros en una misma edición— convirtió a Vicente Zarazúa en un héroe nacional y en un referente de resiliencia y talento. Esta actuación en el Centro Deportivo Chapultepec se mantiene como el clímax de una carrera llena de dedicación.
La Raqueta al Servicio de la Nación: Un Pilar de Copa Davis
La trayectoria de Zarazúa no se limitó a la gloria olímpica. Durante casi una década, fue un baluarte en el equipo mexicano de Copa Davis. Desde su debut en 1964 hasta mediados de los 70, Vicente fue un competidor férreo, conocido por su habilidad en la cancha de arcilla y su espíritu combativo.
Representar a México en la Copa Davis, el torneo por equipos más antiguo y prestigioso del mundo, siempre fue un honor para Zarazúa. Jugó un papel crucial en mantener al equipo mexicano como una potencia respetada, especialmente en el contexto de la Zona Americana, enfrentando a gigantes como Estados Unidos, cuyos equipos de esa época estaban repletos de estrellas.
La camiseta nacional siempre fue su motivación más grande, y sus contribuciones en el circuito profesional, aunque discretas en términos de títulos individuales de Grand Slam (alcanzó la tercera ronda en Roland Garros en 1965), siempre estuvieron al servicio del equipo.
Su juego, caracterizado por una excelente volea y un profundo conocimiento táctico, lo hicieron un jugador de dobles especialmente temido, un factor que fue clave en sus años de Copa Davis y que lo llevó a la cima junto a Osuna.
El Legado Zarazúa: Una Estirpe de Tenistas
El apellido Zarazúa es sinónimo de tenis en México, una tradición que Vicente ayudó a forjar y que continúa viva a través de su familia. Es notablemente el tío abuelo de la actual estrella del tenis femenino mexicano, Renata Zarazúa.
Renata, quien ha logrado romper barreras y alcanzar notoriedad en el circuito de la WTA, siempre ha reconocido la influencia y el peso del apellido familiar. El legado de Vicente sirvió como inspiración y un estándar de excelencia para las generaciones siguientes. La familia Zarazúa ha logrado mantener viva la flama del tenis competitivo mexicano, una herencia que se ha transmitido con orgullo y dedicación.
En 2008, el Consejo Mexicano para el Deporte y Espectáculos Profesionales (COMEDEP) reconoció su trayectoria al incluirlo en el Salón de la Fama de Inmortales, un justo tributo a una vida dedicada al servicio del deporte.
Del Campo a la Crónica: Una Segunda Carrera ante el Micrófono
Una vez que colgó la raqueta profesionalmente, Vicente Zarazúa encontró una nueva manera de seguir ligado a su pasión: el periodismo deportivo. Durante años, se convirtió en una voz familiar y respetada para los aficionados al tenis en México.
Como cronista deportivo experto para Televisa, Zarazúa compartió cabina con otras figuras icónicas, como su amigo Francisco “Pancho” Contreras, creando una dupla que ofrecía análisis agudos, anécdotas memorables y una pasión contagiosa por el juego. Su estilo era didáctico, claro y siempre respetuoso, lo que le permitió conectar con una audiencia amplia, desde el experto hasta el aficionado casual.
Esta faceta de su vida no solo mantuvo su relevancia en el panorama deportivo, sino que le permitió contribuir a la formación de una nueva generación de seguidores del tenis. Su transición exitosa a los medios subraya su versatilidad y su amor incondicional por el deporte.
Un Adiós, Pero Nunca un Olvido
La figura de Vicente Zarazúa representa la perseverancia, el talento y la dignidad en la competencia. Su vida fue un testimonio de lo que significa ser un atleta de élite y, a la vez, un ciudadano ejemplar.
Hoy, mientras el tenis mexicano lamenta la pérdida, también celebra la inmensa contribución que este hombre hizo al deporte nacional. Su doblete de oro en 1968, sus años de entrega en la Copa Davis y su voz en las transmisiones se entrelazan para formar una leyenda. La frase “Leyenda del Tenis Mexicano” le calza a la perfección.
Personalidades se despiden de Zarazúa
El dueño de Grupo Televisa Emilio Azcárraga calificó a Vicente Zarazúa como “un gran amigo, que le brindó grandes enseñanzas.
QEPD Vicente Zarazua, un grande! Gran amigo! Muchas enseñanzas a lo largo de mi vida, un abrazo muy fuerte a Lupita, Vicente y Oscar, hasta siempre mi querido Chente!
— emilio azcarraga (@eazcarraga) November 15, 2025
También el comentarista deportivo Antonio de Valdés dio a conocer la noticia y recordó que su destacada labor no solo se dio en el tenis sino como directivo del Necaxa.
EL DEPORTE MEXICANO DE LUTO
A los 81 años falleció Vicente Zarazúa, una auténtica leyenda del tenis nacional y ex directivo del Club Necaxa.
“Chente” dejó una huella imborrable en el deporte mexicano: medallista de oro en dobles en los Juegos Olímpicos de 1968.
En paz… pic.twitter.com/PDhgEeUZMB
— Antonio de Valdés (@adevaldes) November 15, 2025
También otros destacados comentaristas como Enrique Burak, Gerardo Peña, Raúl Orvañanos, Eduardo Varela, Ricardo Peláez o Fernando Schwartz se sumaron a las condolencias.











